La intervención en crisis es una estrategia psicológica de apoyo breve y focalizada en estabilizar emocionalmente a una persona tras un evento traumático o desestabilizador. Su objetivo central es reducir el sufrimiento agudo, restaurar la funcionalidad y prevenir daños mayores.
Los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) son una intervención de apoyo breve y humanitaria para personas que atraviesan una crisis reciente (accidentes, desastres, duelos). Su objetivo es restaurar la calma, reducir el estrés y facilitar el funcionamiento adaptativo, sin pretender ser una terapia profunda.
Se aplican en las horas o primeros días posteriores a un evento impactante. Algunos ejemplos específicos incluyen:
Accidentes de tráfico: Cuando una persona involucrada se encuentra desorientada, en estado de shock, con llanto incontrolable o activación emocional muy elevada.
Crisis de ansiedad o pánico: Cuando alguien experimenta síntomas intensos de ahogo, taquicardias y miedo irracional a perder el control.
Duelo reciente: Durante la noticia de una pérdida o fallecimiento, donde la respuesta puede variar desde el llanto profundo hasta la parálisis o desconexión emocional.
Desastres naturales o emergencias masivas: En situaciones como terremotos, inundaciones o incendios, para brindar seguridad, evitar que la persona se sienta desbordada y ayudarle a procesar el momento.
Eventos violentos o traumáticos: Como asaltos, incendios o situaciones de violencia donde los afectados necesitan recuperar el sentido de seguridad y calma